Las Cáritas Parroquiales de la ciudad y del territorio diocesano han celebrado durante estas semanas el Día de la Caridad 2026 con diversos encuentros en los arciprestazgos y zonas pastorales. Todas las convocatorias han tenido como eje la comunión eclesial y territorial —entre comunidades parroquiales, acciones, agentes y participantes—, en sintonía con el lema de la Campaña de Caridad de este año: “Elige amar, elige comunidad”.

CELEBRACIONES ARCIPRESTALES
En los Arciprestazgos Centro, Sur y Oeste, los encuentros se han articulado en torno a la celebración de la Eucaristía, acogida generosamente por las comunidades parroquiales anfitrionas. En Centro y Sur, esta convocatoria se ha realizado por primera vez directamente en torno a la Eucaristía, lo que ha supuesto un signo especialmente significativo de unidad y envío misionero.
Las celebraciones han recordado que la Eucaristía no es solo memoria y acción de gracias, sino también envío: una llamada a ser pan partido para los demás, especialmente para quienes sufren situaciones de vulnerabilidad, soledad o exclusión.
En cada uno de los encuentros arciprestales se elevó una acción de gracias por la labor de Cáritas y por la entrega generosa de las personas voluntarias, que encarnan, con su vida, un amor concreto y cercano que se hace servicio.
Las preces, los signos en las ofrendas y los gestos litúrgicos han puesto en el centro la dignidad de cada persona y la necesidad de seguir tejiendo redes de solidaridad.
Se ha agradecido de manera especial la colaboración de los sacerdotes, cuya disponibilidad y cercanía han hecho posible que estos encuentros fueran verdaderos espacios de comunión. El compartir entre los arciprestazgos ha sido valorado como una experiencia profundamente enriquecedora, que fortalece la identidad eclesial y alimenta la esperanza.
Por otro lado, el 28 de mayo tuvo lugar el encuentro de la Zona Pajarillos–Pilarica–Belén, en el que participaron agentes de Cáritas (personas voluntarias y trabajadoras), sacerdotes, participantes de los distintos programas y personas de las comunidades parroquiales. Un total de 140 personas se reunieron para celebrar la Semana de la Caridad como comunidad.
Guiado por el lema “Elige Amar. Elige Comunidad”, el encuentro incluyó una oración interreligiosa —con textos del Corán y de la Biblia cristiana— que reflejó la diversidad cultural y religiosa del territorio. Cada programa de Cáritas presentó sus aportaciones, sueños y fortalezas, y se creó de manera conjunta un “jardín común” como símbolo de comunidad.
La jornada incorporó conexiones en directo con otros países para conocer mejor culturas presentes en los barrios, así como muestras de vestimenta, tradiciones y expresiones festivas de India (Saris), países árabes (Ramadán y Fiesta del Cordero) y Colombia (Baile Sanjuanero Huilense). El encuentro concluyó con una oración por la paz del Papa León XIV, una acción de gracias y un espacio de convivencia.
CELEBRANDO EL CORPUS CHRISTI
En el Arciprestazgo Oeste, las parroquias celebraron la Eucaristía del domingo 7 de junio como gesto de unidad arciprestal, tradición consolidada en los últimos años. En esta ocasión, se presentó una ofrenda en forma de red, elaborada con los nombres de todas las parroquias, como símbolo de una Iglesia unida por la fraternidad y el compartir. A esta red se sumó el lema de la visita del Santo Padre a España, reforzando el espíritu común.
La ofrenda expresó el deseo de que ninguna persona quede fuera de esta red de cuidado, cercanía y esperanza, y renovó el compromiso de seguir construyendo comunidad desde la entrega y la fraternidad.
La celebración del Corpus Christi se vivió también de manera especial en distintos puntos de la provincia de Valladolid. En Tierra de Campos —Mayorga, Castrobol, Villalón y otras localidades— las parroquias celebraron la festividad animadas por los equipos de Cáritas Parroquiales. En Medina del Campo, además, se instaló una mesa informativa en la calle para dar a conocer la labor de Cáritas y acercarla a la ciudadanía.
UNA CELEBRACIÓN QUE IMPULSA A SEGUIR CAMINANDO
Los distintos encuentros celebrados en la diócesis han puesto de manifiesto que la Eucaristía es alimento que sostiene y transforma, y que invita a salir al encuentro del otro mediante gestos cotidianos de acogida, escucha y acompañamiento. Estas celebraciones no se limitan a un momento puntual, sino que impulsan a seguir construyendo comunidad y a apostar por una sociedad más justa y humana.













