Durante los meses de mayo y junio, el Programa de Infancia, Juventud y Familia de Cáritas Diocesana de Valladolid ha desarrollado numerosas actividades de cierre de curso en distintos proyectos y parroquias, poniendo en el centro la convivencia, el acompañamiento educativo, la participación comunitaria y el encuentro entre niños, niñas, adolescentes, familias y agentes de Cáritas (personas voluntarias y trabajadoras)
En Pajarillos, las actividades estuvieron vinculadas a la 40ª Semana Cultural del barrio y a la Semana de la Caridad. La participación en la feria del asociacionismo, la café-tertulia “Crisol de mujeres: distintas formas, iguales derechos” y la actividad sobre diversidad funcional “Diferentes en el vuelo pero con el mismo derecho a volar” permitieron compartir experiencias, visibilizar realidades diversas y favorecer espacios de sensibilización.

También se celebró un encuentro conjunto con Pajarillos, Pilarica y Belén, en el que madres, niños y niñas participaron en un diálogo interreligioso centrado en los elementos que unen a las distintas tradiciones.
El curso en Pajarillos concluyó además con la despedida del alumnado en prácticas, una gymkana en el parque Patricia junto al voluntariado y el pre-voluntariado de La Salle, el cierre del grupo de mujeres de las mañanas con un desayuno e intercambio de tradiciones, y la preparación de los últimos exámenes por parte de los grupos de mayores.
En la zona de Pilarica-Belén, la convivencia volvió a ser un elemento central. El 16 de mayo, niños, niñas, familias, agentes de Cáritas (personas voluntarias y trabajadora) compartieron una jornada en Bos Taurozos, en los Montes Torozos, donde visitaron distintas especies de vacas, realizaron paseos por el entorno, manualidades y actividades como tiro con arco. La jornada continuó en el Centro de Espiritualidad de Villagarcía, con almuerzo, juegos y una tarde de encuentro.

Durante las semanas posteriores se sucedieron las despedidas de final de curso, entre ellas una gran gymkana organizada por el alumnado en prácticas. También se participó en la Semana de la Caridad con la presentación de elementos culturales como el sari de la India y celebraciones vinculadas al Ramadán y a la Fiesta del Cordero, con el objetivo de reconocer y valorar la diversidad cultural presente en los proyectos.
El 11 de junio tuvo lugar el encuentro final con el Programa de Mayores, que compartió varias canciones, mientras que los grupos de Infancia, Juventud y Familia representaron la obra “El baile que no era baile”. La jornada terminó con una merienda comunitaria en la que las familias aportaron distintos alimentos, incluidos dulces árabes elaborados por algunas madres. En esta zona destaca también el grupo de teatro con niños y niñas de entre 7 y 12 años, que trabaja cada semana la expresión, la creatividad, el turno de palabra y la elaboración de decorados, gracias a la implicación de la profesora de teatro y del voluntariado.
Otros proyectos del Programa también celebraron el final de curso con actividades especiales. En las parroquias del Cuatro de Marzo, La Cistérniga y La Victoria, 20 menores acompañados por nueve personas voluntarias disfrutaron de una tarde de ocio en Bowling Ozone, una experiencia que permitió fortalecer vínculos y compartir un espacio lúdico fuera de las actividades habituales.

El proyecto de la Interparroquial Rondilla Norte despidió el curso el 16 de junio con un recorrido en el autobús turístico de Valladolid. Un total de 19 chicos y chicas, acompañados por nueve personas voluntarias, pudieron conocer mejor la ciudad, descubrir lugares emblemáticos y aprender curiosidades sobre su historia y patrimonio. La actividad ofreció una oportunidad para mirar el entorno cotidiano con otros ojos y cerrar el curso con una experiencia compartida.

En Casasola de Arión y Villalar de los Comuneros, los participantes se reunieron en Casasola para despedirse con una merienda y juegos. A lo largo del curso, doce niños, niñas y adolescentes de entre seis y diecisiete años participaron en actividades de apoyo escolar, reforzando aprendizajes y compartiendo espacios de relación.

El Proyecto de Infancia, Juventud y Familia de Santo Toribio cerró también su actividad tras un curso orientado al refuerzo educativo, el aprendizaje del español y la mejora de la convivencia. El espacio ha contribuido a favorecer la integración, el respeto a las diferencias y el conocimiento mutuo, ayudando a construir un barrio más acogedor. Entre las actividades de junio destacó la visita al Valle de los Seis Sentidos, donde alrededor de 60 niños y niñas, junto al equipo de voluntariado, disfrutaron de juegos y convivencia.
Asimismo, el grupo de Teatro Santo Toribio estrenó la obra “La gran fiesta de disfraces”, mostrando el trabajo realizado durante el curso. Con la mirada puesta en el verano, el proyecto inicia ya la preparación de las actividades estivales.

Todas estas iniciativas reflejan el compromiso de Cáritas Diocesana de Valladolid con la infancia, la juventud y las familias, generando espacios seguros donde aprender, compartir, acompañarse y crecer en comunidad. El Programa reafirma así su apuesta por una comunidad diversa, acogedora y solidaria, en la que la participación, la convivencia y el cuidado mutuo formen parte del día a día.
Estas actividades forman parte del Programa de Infancia, Juventud y Familia de Cáritas Diocesana de Valladolid, subvencionado por la Junta de Castilla y León con cargo a la asignación tributaria del IRPF, en los proyectos de Educadores de Calle y CRIA, y desarrollado en algunos proyectos con la colaboración de Fundación “la Caixa”.




















