Cáritas Diocesana de Valladolid lleva más de dos décadas acompañando a las personas y familias de las zonas rurales del entorno del Duero —Laguna de Duero, Boecillo, Viana de Cega, Peñafiel, Campaspero, Cogeces del Monte, Quintanilla de Onésimo, Quintanilla de Arriba, Tudela de Duero, Traspinedo y Herrera de Duero—. Un territorio extenso y diverso, marcado por la dispersión geográfica en algunos casos y la cercanía a la ciudad en otros. Destacan en algunos territorios rurales el envejecimiento, mientras que en otros pueblos hay mucha población joven como es el caso de Laguna de Duero. En todos ellos, la llegada de inmigrantes se percibe como una riqueza y la convivencia es buena. Seguimos apostando por la necesidad de servicios cercanos.
UN TERRITORIO VIVO Y CAMBIANTE
La realidad social de estas zonas rurales ha evolucionado de forma notable en los últimos años. Laguna de Duero, con más de 22.000 habitantes, mantiene un perfil joven y bien comunicado con Valladolid. Peñafiel y su entorno, con más de 5.000 habitantes, afrontan mayores dificultades de comunicación y dependen de los servicios locales. Tudela de Duero y su área cuentan con una población joven y creciente.
En todos estos municipios conviven personas mayores, familias jóvenes y una presencia cada vez más significativa de población inmigrante procedente de Bulgaria, Rumanía, América Latina, África y Ucrania. Esta diversidad ha enriquecido la vida local y ha generado nuevas necesidades de acompañamiento, integración y apoyo social. Además de ser un impulso para muchas empresas de la zona, que han contado con trabajadores que se quieren asentar a vivir en los pueblos.
VEINTE AÑOS DE PRESENCIA Y RESPUESTA CONSTANTE
Durante estas dos décadas, Cáritas ha adaptado su acción a los cambios sociales del territorio. Desde la llegada de población inmigrante comunitaria en los primeros años, pasando por la crisis económica de 2008 y la crisis sanitaria de 2020, hasta la actual dificultad de acceso a la vivienda y la llegada de nuevas familias desplazadas desde otras ciudades, donde el alquiler no es asumible (como Madrid).
En cada etapa, los equipos de voluntariado de Cáritas han ofrecido información, acompañamiento social y laboral, apoyo económico, gestión de ayudas, escucha y presencia cercana. Podemos decir que Cáritas Diocesana de Valladolid ha estado siempre al pie del cañón, respondiendo a una realidad cambiante y haciendo una labor muy importante para dar dignidad, consuelo y acompañamiento a muchas personas y/o familias para las cuales los equipos han sido su referencia.

EQUIPOS COMPROMETIDOS EN CADA ZONA
Actualmente, Cáritas cuenta con equipos de voluntariado y personal técnico en los tres territorios:
Laguna de Duero – Boecillo – Viana de Cega
– Catorce agentes: trece personas voluntarias y una trabajadora.
– Talleres con familias y menores.
– Encuentros festivos.
– Escucha y acompañamiento social.
– Clases de español para personas migrantes.
– Participación en actividades municipales y captación de voluntariado.
Peñafiel y su entorno
– Dos sacerdotes y tres personas voluntarias, acompañadas por una trabajadora de los Servicios Diocesanos de Cáritas.
– Acompañamiento a familias en situación de vulnerabilidad.
– Reparto de alimentos para personas sin acceso al Programa Básico.
– Acompañamiento residencial.
– Acciones de sensibilización.
Tudela de Duero – Traspinedo – Herrera de Duero
– Un sacerdote y cuatro personas, voluntarias, acompañadas por una trabajadora de los Servicios Diocesanos de Cáritas.
– Acompañamiento a nuevas familias que llegan al municipio.
– Actividades de sensibilización como el concierto solidario o la Feria del Espárrago.
Campaspero
– Un sacerdote y seis personas voluntarias, acompañadas por una trabajadora de los Servicios Diocesanos de Cáritas.
– Acciones de formación, sensibilización y comunitarias en la parroquia.
Además, Cáritas mantiene una estrecha colaboración con la Diputación Provincial, los CEAS, los ayuntamientos, Cruz Roja y diversas empresas del territorio que recurren a la entidad para la intermediación laboral.
PROYECTOS EN MARCHA: EMPLEO, ACOGIDA Y ATENCIÓN PRIMARIA Y ANIMACIÓN COMUNITARIA
Entre los proyectos activos destacan:
– Proyecto de empleo rural, con sede en Laguna de Duero, que ofrece orientación laboral, formación digital e intermediación con empresas. Financiado por el FSE e IRPF.
– Tres proyectos de atención primaria en coordinación con los servicios sociales de cada zona.
– Ejecución del convenio con Diputación Provincial de Valladolid para ayudas económicas en el alquiler y la alimentación infantil en municipios de menos de 20.000 habitantes.
– Animación comunitaria y acompañamiento al voluntariado.
– Acogida y acompañamiento residencial en Peñafiel para familias en situación de vulnerabilidad.
– Entrega de alimentos en Peñafiel y pueblos cercanos.
UNA EXPERIENCIA COMUNITARIA QUE CREA VÍNCULOS
Desde marzo de 2024, Laguna de Duero acoge un espacio comunitario que reúne a personas voluntarias, familias y personas que necesitan un lugar donde conversar, compartir y sentirse acompañadas. Este punto de encuentro se ha convertido en un espacio de referencia, donde se generan relaciones de apoyo mutuo, integración y celebración. “Para muchas personas, Cáritas se ha convertido en parte de su familia. Nos conocemos, nos cuidamos y compartimos la vida”, explican desde el equipo.
Es una actividad abierta, donde se incorpora gente nueva. Desde el principio los niños también fueron protagonistas, teniendo su espacio de actividad. El grupo es un espacio de conocer, tratar temas de interés (la educación, mercado laboral, actividades culturales, otros) y celebrar juntos (la Navidad y aquellos momentos que son significativos para las personas que forman parte de este espacio)
MIRANDO AL FUTURO
Entre los retos que Cáritas se marca en la zona para los próximos años destacan: profundizar en la escucha y el acompañamiento; favorecer la participación de las personas recién llegadas; fortalecer los grupos de voluntariado; mostrar a la sociedad la riqueza de una Cáritas diversa y en transformación y adaptar la acción parroquial a las nuevas realidades sociales.

LAS PERSONAS QUE ACOMPAÑAMOS
«Cáritas en un lugar que ha significado mucho para mi familia y para mí. No es solo una organización, es un hogar que nos ha acogido con amor y esperanza cuando más lo necesitábamos. Llegamos con muy poco, dejando atrás nuestro país, familiares y amigos de toda una vida. Nos tocó empezar desde cero, en un lugar nuevo, buscando estabilidad y una mejor oportunidad. En medio de esa incertidumbre, Cáritas nos recibió como si fuéramos parte de su familia. Lo primero que recibimos fue apoyo emocional. En Cáritas escucharon nuestra historia sin juzgarnos y nos brindaron ánimo y orientación. Nos ofrecieron mantas, ropa, alimentos y, sobre todo, una palabra de consuelo. Nos informaron sobre cursos y programas de formación, donde una de mis hijas y yo pudimos estudiar y prepararnos para trabajar dignamente. Gracias a esto, hoy tenemos un empleo y una mejor calidad de vida.» Flor
«Gracias por el acompañamiento que hemos recibido de parte de Cáritas (equipo de voluntariado, trabajadora social, sacerdote…) Gracias, mil gracias por regresarnos las esperanzas de que aún queda gente buena, gracias por su bonita labor.» Andrea, Peñafiel
«En el año 2023, arribé a España procedente de Ecuador y establecí mi residencia en la localidad de Laguna de Duero. Mi motivación para contactar a Cáritas Parroquial de Laguna de Duero surgió de una publicidad televisiva. Inicialmente, acudí con incertidumbre, sin saber qué esperar ni cómo sería recibida. Así comenzó mi participación activa con Cáritas, colaborando tanto con los voluntarios como con la trabajadora social. Desde el principio, me trataron con amabilidad y cordialidad.» Graciela
«¿Qué se hace ante un diagnóstico de cáncer? Llorar, dirán muchos; confiar en Dios, responderán algunos; buscar una segunda opinión, sugerirán los más escépticos. Pero ¿qué se hace ante un pronóstico de menos de seis meses de vida? Cáritas nos ha acompañado en Boecillo, Laguna y Tudela de Duero. Su apoyo fue inmediato: abrigo, zapatos, mantas y prendas indispensables que, dos años después, siguen siendo insuficientes. Mercedes (trabajadora social de Cáritas) compartió con nosotras lágrimas y preocupaciones, y no escatimó esfuerzos en buscar alternativas para ayudarnos. Recibimos apoyo económico en los peores momentos, sobre todo para suplir gastos básicos. Hemos participado en varias actividades organizadas por Cáritas y hoy compartimos nuestro testimonio con agradecimiento y con buenas noticias: una mejoría que ha llegado contra todo pronóstico. Gracias por formar parte de nuestra historia, por sostenernos cuando no teníamos fuerzas y por recordarnos que no estábamos solas.» Diandra y Yurien
«Pero Cáritas no solo ayuda con lo material. Es un espacio donde podemos hablar libremente, compartir experiencias y sentirnos comprendidos. En esas reuniones no solo participamos los adultos, sino también los niños, que han formado lazos de amistad y alegría. Además, cada último martes de cada mes nos reunimos todos para recibir información sobre temas importantes, como cultura, educación, psicología y otros aspectos que nos ayudan a adaptarnos mejor. En estos encuentros compartimos nuestras tradiciones, aprendemos sobre la cultura local y celebramos fechas especiales como Navidad o Semana Santa, donde todos participamos con mucha alegría. Gracias a Dios y al apoyo constante de Cáritas, hoy mi familia está más estable y con esperanza. Este lugar nos ha enseñado que la solidaridad y el amor al prójimo pueden transformar vidas. En nombre de mi familia y de todas las personas que, como nosotros, han encontrado en Cáritas una segunda oportunidad, quiero decir gracias. Cáritas no solo nos ayudó a levantarnos, nos devolvió la fe, la dignidad y la esperanza.» Flor
«Empezamos con la “tarde de café” mensual, un encuentro que continúa hasta la fecha, los últimos martes de cada mes, donde los voluntarios y yo abordamos diversos temas de índole social. Estas reuniones nos brindan la oportunidad de integrarnos en la sociedad, socializar y conocer más sobre este país, sus costumbres y la funcionalidad de diferentes sectores. Este espacio se concibe como un entorno para la descarga emocional, incentivando a las participantes a compartir experiencias y permitiéndonos conocer diversas culturas y, a partir de ellas, las diferentes formas de convivencia. Actualmente, me siento muy acogida por todos los miembros de Cáritas Parroquial de Laguna de Duero. Mi aspiración es crear, a través de mi experiencia con ellos, una comunidad que nos permita el acceso social y emocional, el crecimiento personal y el apoyo a quienes se sienten solos en un país ajeno al suyo.» Graciela





















